| Destruir la educación |
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Destruir la educación Por Jorge TRIAS SAGNIER/
El anteproyecto niega un principio fundamental consagrado en la Constitución, el derecho de los padres a decidir la educación de sus hijos, de acuerdo con sus convicciones. Desde la óptica del más puro y duro socialismo estalinista o nacionalsocialismo fascista, el anteproyecto considera a la familia, en educación, subsidiaria del Estado y no, como ocurre en cualquier sociedad libre, al poder público subsidiario de los padres. Por otro lado no tiene por qué extrañarnos esta imposición ideológica, ya que los mentores del socialismo que nos gobierna son el comunismo disolvente por un lado y el fascismo nacionalista, por otro. Para acabar de completar el desaguisado, el anteproyecto ni estimula el esfuerzo ni la calidad de la enseñanza; por el contrario debilita las humanidades, suprime la cultura clásica, regresa a esos esperpénticos programas que ya fracasaron rotundamente y, por último, abre la puerta para que pueda haber en España 17 sistemas educativos. En fin, una joya del desafuero político. Hace unos días, el 9 de junio, «The Wall Street Journal» publicaba un artículo de Milton Friedman, Premio Nobel de Economía, que seguro no van a leer ni la ministra de Educación ni su insólito presidente. Ellos prefieren a un tal Suso de Toro. Friedman se refería a la batalla en la que está metido desde hace décadas para que se implante en los Estados Unidos el sistema del cheque escolar o de créditos fiscales en el sistema educativo con el fin que sean los padres y no el Estado quienes puedan elegir libremente la educación de sus hijos. En España, bien por ese sistema o, si respondiese al coste real de la enseñanza, por el que ya hay establecido de conciertos educativos, ambos garantizarían el derecho constitucional que tienen los padres sobre la educación de sus hijos. En cambio, el paso que va a dar el Gobierno de Zapatero dinamitará ese derecho consagrado en la Constitución. |
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