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Escrito por Administrator   

 


Jaque al imperio del televisor.

Cómo controlar la dosis catódica de los niños

La Gaceta de los Negocios
16 de julio 2004

Sección realizada con la colaboracón de la Clínica Universitaria de Navarra

 

 

HAY una preocupación justificada por los efectos nocivos de algunos programas sobre los niños. Se explota de forma indiscriminada la violencia, el materialismo y el sexo para suscitar el interés del público, pero el contenido de un programa también es nocivo por la escasa imaginación o esfuerzo en el desarrollo argumental: muchas veces se crean imágenes estereotipadas que pueden calar hondo y crear prejuicios frente a determinados grupos étnicos, religiosos, etc; fomentar el rechazo o la adhesión a determinados comportamientos, o penalizar a la persona poco agraciada.

Esto puede tener en los niños unos efectos de influencia y persuasión a corto plazo, mientras que a largo plazo los efectos se dirigen sobre todo al área cognitiva. El niño aprende en gran parte por imitación de las personas que para él son más atractivas.

Además, los niños expuestos a programas destinados a adultos entran en contacto con realidades para las que no están preparados (violencia, guerras, etc..), por lo que muchas veces no son capaces de distinguir si son realidad o ficción. La exposición a este tipo de programas puede transmitirles una visión especialmente pesimista del mundo.

En la adolescencia se desarrolla la capacidad reflexiva de la persona, y la televisión no es el medio más adecuado para ello. La transmisión de mensajes sucede con tal rapidez que resulta imposible asimilarlas de forma correcta. Los contenidos de programas con referencias explícitas al sexo pueden transmitir una visión incorrecta o excesivamente superficial.

Recomendaciones

Los padres debemos esforzarnos en educar a nuestros hijos en el uso de este electrodoméstico, ofreciéndoles alternativas y detectando posibles efectos perjudiciales sobre ellos.

Detectar un uso inadecuado de la televisión. Síntomas:

 

Proliferación de aparatos en el hogar.

La televisión ocupa un lugar central en la sala de estar o comedor.


Empleo excesivo del zapping. No se ve la televisión con un orden prefijado.


Se sacrifican momentos de intimidad familiar sólo para ver la televisión, como la hora de comer.

Detectar una influencia negativa sobre nuestros hijos. Síntomas:


Se desprecian otras actividades como la lectura.


Disminuye el rendimiento escolar.


Se abandona la práctica de deportes u otras actividades de grupo.


Problemas de sobrepeso o sedentarismo.


Se observan comportamientos "imitados", impropios de nuestro hijo (violencia, indiferencia, ausencia de compasión).

Aprender a utilizar correctamente la televisión. Recomendaciones:


Limitar el tiempo dedicado a la televisión, que habitualmente no debe superar una hora al día (incluso menos para los más pequeños). 


Ver con ellos los programas, estar pendiente de los anuncios y apagar la televisión finalizado el programa.


Comentar con ellos los contenidos, ayudarles a reflexionar sobre ello.

 

 
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